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El sábado 28 de abril en el Hospital Italiano de La Plata falleció el "Ruso" Edgardo Fabián Prátola a causa de un paro cardiorespiratorio por el cáncer contra el que estaba luchando hace casi 13 meses. Este hombre tenía un carácter distinguible, era sensible; estaba dispuesto a entregarse a todo y a todos. Era una persona de pocas palabras, pero siempre decía lo correcto en el momento justo. Sus compañeros del plantel de Estudiantes debían jugar un partido contra Independiente en Avellaneda esa misma noche. La noticia fue recibida en primer lugar por el técnico del equipo platense Néstor Oscar Craviotto que al escuchar estas palabras rompió en llanto. Cuando el plantel se levantó a desayunar jamás se imaginó la noticia que iban a escuchar. Quien se ocupó de darles las malas nuevas al plantel fue el profe Valgoni, pero antes de esto tres directivos de la institución llegaron al predio de City Bell, y algunos ya sospechaban las maniobras. Bajo una arboleda del Country Club los jugadores escucharon atentos: Pablo Quattocci, Raúl Cascini y el Vasco Azconzabal quedaron shockeados; mientras que Diego Colotto, máximo admirador del Ruso, rompió en llanto sin poderlo creer. Todo el plantel enfrentó su peor pesadilla: la muerte del Ruso.
El mensaje de este hombre a sus compañeros de toda la vida fue: "Decile a los muchachos que enfrenten mi muerte como un hecho más de la vida y que sigan adelante porque ellos pueden" le dijo a su padre Natalio minutos antes de morir. El partido contra Independiente se suspendería si era necesario, pero por pedido del Ruso se jugó igual. Al salir a la cancha se hizo un minuto de silencio, y todos se sumaron al duelo: técnicos y rivales. Las caras de llanto eran desalentadoras, pero esos hombres que jugaron el partido de su vida supieron salir adelante. Minutos antes de comenzar el partido todos los integrantes del plantel de Independiente y el de Estudiantes se tomaron de la mano para hacer un minuto de silencio en honor al Ruso. El más dolido fue, sin lugar a dudas, Diego Colotto que ingresó a la primera gracias al Ruso. El vestuario después del partido parecía un velorio. El domingo 29 se realizó en su nombre una misa en la Basílica del Sagrado Corazón de La Plata a la cual concurrieron todos los directivos y gran parte del plantel pincharrata. El siguiente domingo 5 de mayo Estudiantes volvió a jugar, pero esta vez en casa. Los alambrados llenos de flores; la hinchada que cantaba: "olé, olé, olé, olé, Ruso, Ruso". Las banderas que decían: "Ruso, siempre en nuestro corazón", "Dios buscaba un número dos y te eligió a vos", "Cuando busquemos en el recuerdo vas a estar vos". Los dirigentes leyendo cartas, y un minuto de silencio en su honor. Las inferiores le regalaron una bandera que decía: "Gracias Ruso." Por todo esto y mucho más le decimos gracias a este hombre y le damos nuestras condolencias a su esposa Ana Laura y a sus dos hijas Camila y Iara que el cuatro de mayo cumplió su primer añito sin la presencia de su papá. * Katiana
Victoria Rumanova |
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