DEPORTES    
 


Dos chicos, dos grandes

 

Por Tatiana Iaconianni*

Andrés Nicolás D’Alessandro y Fernando Ezequiel Cavenaghi, dos chicos, recontra grandes. Figuras del torneo Clausura 2002 jugando para el campeón, River Plate, donde la rompieron, un dúo bárbaro que se lució de muchas maneras, paso a contar más de ellos...

ANDRÉS NICOLÁS D’ALESSANDRO:
Andrés nació un quince de abril de 1981 en el sanatorio Lavalle, de Capital Federal. Pesó 3.300 kilos. Tiene 21 años, lo apodan "Cabezón" o "Mandraque", por mago. Es zurdo, pesa 65 kg y mide 1,73 m. Tiene un hermano más chico, de 16 años. Su mamá se llama Estela y su papá Eduardo D’alessandro.

Su primer juguete, fue una pelota, cuando gateaba empezó a juguetear con ella. Los primeros clubes donde jugó fueron Racing de Villa del Parque, Jorge Newberry, Club Parque y Maldonado, a quienes dice que nunca va a olvidar. También, estuvo de alcanzapelotas en River, después de un tiempo, pasó a la novena división del club, de la novena a la quinta. Iba al colegio Hipólito Vieytes hasta quinto año, pero se tuvo que pasar al Instituto River Plate ya que no le daban los horarios, en sus tiempos libres repartía pizzas para hacerse unas changas. Su debut en primera división fue el 28 de mayo de 2000 cuando dirigía Gallego. Fue un partido contra Unión de Santa Fe que salió River 1 — Unión 2. Su jugada más común es "La BoBa", bautizada por Eduardo "Chacho" Germán Coudet, que la llamó así "porque la hace siempre y los rivales se la comen", dijo. Andrés asegura que no lo hace para que los contrarios se enojen, sino que "para sacar ventaja en el juego, aunque es inevitable que algunos se calienten". Admira mucho a Enzo Francescoli, al que considera uno de sus ídolos.

FERNANDO EZEQUIEL CAVENAGHI:
Fernando nació el 21 de septiembre de 1983 en O’Brien, Buenos Aires. Tiene nada más que 18 años. Lo apodan "Torito" o "Gordo". Le gusta ver el programa "Son Amores". Es derecho, pesa 77 kg y mide 1,80 m. Tiene tres hermanos más chicos: Marcos, Belén y Nicolás.

Todavía no cae en lo que está viviendo, ser el goleador del torneo Clausura ’02, al que él considera como "un sueño", pero Fernando no perdió esa humildad de un chico de un pequeño pueblo, hasta al hablar se nota la calidad de persona que es, ya que al hablar su voz tan suave transmite muchísima tranquilidad a todo el mundo. Siempre está pensando que lo mejor va a pasar en un futuro, o si no es así, da esa impresión.

Nació en la novena de River Plate, y terminó aca, donde está ahora, en la primera. Pero no a pesar de ser lo que hoy es —un jugador espectacular y uno de los mejores delanteros del fútbol argentino— no deja de lado a sus pasiones; como escuchar cumbia a todo lo que da, visitar a sus afectos en O’Brien y Chacabuco, y salir a tomar algo con la gente que aprecia. Asegura que quiere seguir por muchos años en River Plate.

* Tatiana Iaconianni, 12 años
Buenos Aires, Argentina


 
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